Finca Garbet
Terrazas, pizarras, Mediterráneo y tramontana conforman un vino extraordinario, lleno de carácter, complejidad y precisión.
Finca Garbet procede de uno de los paisajes vitícolas más impresionantes del mundo, un viñedo en terrazas que se abren al mar y reciben la brisa, humedad y frescura perfectas para una correcta maduración de las uvas, siendo pura convivencia entre el mar, la tierra, el sol y el viento, los cuatro elementos naturales conjurados para dar luz a un vino cargado de emoción.
Finca Garbet
Finca Garbet, ubicada en el municipio de Colera, cerca de la frontera con Francia, se beneficia de un microclima único condicionado por su proximidad al mar Mediterráneo y especialmente por la influencia de la tramontana, viento característico de la región, fuerte y frío, que moldea el paisaje y el carácter de la viticultura local, protegiendo las vides y favoreciendo su salud e intensificando la concentración de aromas y sabores en las uvas.
En 1997 se llevó a cabo la plantación de las vides, iniciando este viñedo singular de doce hectáreas de terrazas de pizarra con pendientes pronunciadas que favorecen el drenaje y el cultivo, especializado en variedades mejor adaptadas a este entorno exigente, con vendimia completamente manual que asegura que solo las uvas en su punto óptimo lleguen a la bodega, de modo que cada botella proveniente de Finca Garbet refleja la singularidad de su terroir, capturando la energía mediterránea y la armonía entre el suelo, el sol, el viento y el mar.

- Hectáreas: 12 hectáreas
- Suelos: Pizarroso
- Variedades de la finca: garnacha y syrah
- Tipo de plantación: completamente manual, y se practica una viticultura ecológica y regenerativa
- Año de plantación: 1997
Sus suelos
Un viñedo situado a escasos metros del mar, que alcanza los 120 metros de altitud y está orientado al este con moderada inclinación, se distingue por su paisaje dramático; sus suelos pizarrosos, con fuerte drenaje y pendientes pronunciadas, ofrecen condiciones únicas para la viticultura, mientras que el pH ácido y la escasa materia orgánica generan un estrés hídrico controlado que obliga a las vides a buscar agua en profundidad, intensificando la concentración de nutrientes y potenciando la complejidad de los vinos; además, la antigüedad de los suelos, superior a los 350 millones de años, aporta una dimensión geológica única que enriquece la singularidad de los vinos de Finca Garbet.










