Vinos de Finca 

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La variedad de suelos del Empordà se refleja en las distintas fincas de Perelada, que cuenta con suelos de pizarra en Garbet, de grava en La Garriga, francoarcillosos en Malaveïna… Nuestra bodega ha decidido aprovechar los rasgos diferenciales que cada uno de estos terrenos imprime a la uva para apostar por los denominados vinos de finca, cuya personalidad viene marcada indeleblemente por el viñedo en el que nacen.

Finca Garbet

Terrazas, pizarras, Mediterráneo y tramontana conforman un vino extraordinario, lleno de carácter, complejidad y precisión.

Finca Garbet procede de uno de los paisajes vitícolas más impresionantes del mundo, un viñedo en terrazas que se abren al mar y reciben la brisa, humedad y frescura perfectas para una correcta maduración de las uvas, siendo pura convivencia entre el mar, la tierra, el sol y el viento, los cuatro elementos naturales conjurados para dar luz a un vino cargado de emoción.

Aires de Garbet

La más elegante expresión de una finca extrema, acariciada por el Mediterráneo y azotada por la tramontana.

Doce hectáreas abiertas al mar, como un anfiteatro romano, con suelos de pizarra y pendientes pronunciadas junto al Mediterráneo, vides peinadas por la tramontana que configuran un paisaje fascinante, hogar de vinos icónicos de Perelada, donde la Finca Garbet da origen a una garnacha superlativa y elegante, fruto de bajos rendimientos, rigurosa selección y meticuloso envejecimiento, que aporta complejidad sin perder la esencia del lugar: Aires de Garbet.

Finca Malaveïna

Tras la finca que le da nombre, Malaveïna esconde una bella historia de amor y un vino lleno de finura, marcado por su origen único.

El origen de Finca Malaveïna es una leyenda: cuenta la historia de una mujer que, desafortunadamente, se ganó la enemistad de sus vecinos al enamorarse del enemigo. Esto le valió el apodo de “mala vecina”, que más tarde dio nombre a la tierra que fue su hogar. Hoy, esta misma tierra nutre un terroir perfectamente adaptado para las variedades que componen este potente tinto de guarda.

Finca Espolla

La finca más septentrional de Perelada, situada en las estribaciones de los Pirineos, da forma a un tinto lleno de plenitud, que armoniza fuerza y delicadeza y donde las variedades autóctonas cobran protagonismo.

Los suelos milenarios de pizarra, las terrazas y las variedades mediterráneas definen este tinto de marcada personalidad, potenciado por su frescor y su carácter balsámico. Un vino que evoca la historia de una parcela que, hace dos milenios, fue pisada por las tropas de Aníbal y sus legendarios elefantes en su ruta hacia Roma.

Finca La Garriga 2022

Un reflejo de la vida dedicada al campo que hemos heredado en Perelada, y embotellado como homenaje a esa tradición.

Finca La Garriga, fundacional y simbólica, da fruto a un vino que refleja profundamente el vínculo entre la historia, la naturaleza y la tradición. Es el relato de una vida dedicada al campo, un legado que hemos heredado y que, con cuidado, embotellamos como tributo al esfuerzo y la pasión que perduran generación tras generación.

Finca La Garriga Blanca

De nuestra finca fundacional, La Garriga, nacen las viejas cepas de chardonnay que, en armonía con los suelos arenosos del Empordà, nos regalan este blanco lleno de carácter y alma, expresión pura de nuestro terreno.

La Garriga es un paisaje donde la tierra susurra historias de esfuerzo y dedicación. En sus 41 hectáreas de suelos de gravas y guijarros, las cepas más antiguas de Perelada, plantadas en los años cuarenta, continúan resistiendo el paso del tiempo, alimentándose del alma misma del suelo para dar vida a un vino que captura toda su esencia.

La tierra marca

Conoce la heterogeneidad de las tierras del Empordà