5 Fincas
Resultado de la combinación de uvas seleccionadas de cinco terroirs emblemáticos. Cada uno aporta su carácter único, desde suelos calcáreos hasta pizarras, reflejando la diversidad e identidad del paisaje.
Cada una de las cinco fincas de Perelada repartidas en el norte de la región tiene una identidad propia, un terroir condicionado por suelos de muy distinta composición y orígenes diversos, desde la pizarra de Finca Garbet a la arcilla de Malaveïna o los cantos fluviales de La Garriga. Ese mosaico se refleja en un vino complejo, pleno de matices, que recoge en una botella la esencia de esta tierra donde la tramontana cincela el carácter del viñedo.




